Metanoética

Posición práctica para la transformación

La Escuela de Kioto

El primer encuentro con la hoja en blanco, que está esperando que las palabras y las ideas se entrelacen para generar un texto que pueda comunicar, es una experiencia que todos compartimos. Hay un momento de terror en el que no se sabe si vas a poder emprender el trabajo y finalizarlo con éxito. Ese es un punto de inflexión muy importante pues es el inicio de una creación viva que siempre surge de la nada. Es una nada llena sin embargo, del propio bagaje y de todos los nuevos retos que aparecerán en el camino de la escritura. Es una nada con una historia que seguirá el deseo futuro de comunicar y en un presente fluido en el que se actualiza el texto, acto, que siempre mantiene un sabor mágico al producirse.

La hoja en blanco de la Escuela de Kioto es una hoja escrita por diferentes filósofos cuyo deseo fue la comprensión del otro. Japón, en el extremo Oriente, ha vivido en la historia más reciente, un encuentro con Occidente que se ha expresado como una civilización explotadora, y guerrera cuyos deseo no era el de conocer al otro. Un pueblo cuando es contactado de esta forma, responde imitando, combatiendo o invadiendo a su vez. Se establecen relaciones conflictivas en los encuentros que reflejan a su modo nuestras relaciones más íntimas. Desde esa intimidad los filósofos de la Escuela de Kioto decidieron conocer al otro pero de la única manera que podría hacer un filósofo que hace honor a su pasión, desde comprender el pensamiento del otro. Así nos encontramos con filósofos con una historia oriental que los moldea pero con una actualidad en la que han incorporado en sí el modo de pensar occidental. Como se comprenderá, incorporar el pensamiento del otro en sí, no supone ninguna exclusión del propio modo de pensar sino que se produce una simbiosis que permite dar respuestas muy diferentes a las que el modo excluyente condiciona. Explica Raimon Panikkar en su prólogo al ensayo de James W. Heisig, Filósofos de la Nada, cómo Tanabe Hajime le descubrió aspectos de la filosofía de Kant que no sospechaba.

Los filósofos de la Escuela de Kioto han abierto el camino de simbiosis entre oriente y occidente y sin duda esto abre posibilidades extraordinarias. La hoja en blanco ya está llenándose desde que estos filósofos siguieron hasta el fin su pasión por la filosofía. Un ejemplo de este llenarse es el ensayo citado de James W. Heisig que nos dice que hay una sabiduría esperando ser descubierta confesando su esperanza de poder llegar a comunicar algo de la iluminación que estos filósofos le han otorgado.

James ha reunido en la Biblioteca de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, una colección disponible para cualquiera que quiera estudiar la Escuela de Kioto en Europa casi como si estuviera estudiando en Japón además de publicar en idioma español lo que beneficia a todos los hispanohablantes que pueden acceder a la sabiduría que James nos indica.

image

http://nirc.nanzan-u.ac.jp/en/publications/miscellaneous-publications/filosofos-de-la-nada/

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: